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viernes, 8 de mayo de 2026

MARÍA SIEMPRE CONTIGO. MES DE MAYO 2026

 

¡¡MARÍA SIEMPRE CONTIGO Y TÚ SIEMPRE CON MARÍA!!



8. MARÍA, LLENA DE GRACIA



Fuente: Instituto valenciano de concervación, restauración e investigación

https://www.ivcri.es/

 


María, llena de gracia, llena de Dios, tómame de la mano, llévame a Jesús.  Enséñame a abrir mi corazón a Dios, a llenarme de su luz y de su gracia, a liberarme de todo aquello que me ata, de todo aquello que me impide ser lo que un día soñó Dios para mí.


Avemaría


Hoy quiero traerte, Madre, la flor de mi apertura a Dios. Que no busque llenar mi ser de aguas que me enferman; que, por el contrario, beba siempre del manantial de la gracia, que me llene del agua viva de Dios.


Ave María purísima,

sin pecado concebida.


7.  MARÍA, REINA DEL CIELO



María, Madre mía, Reina del Cielo, en medio de mis oscuridades, de mi debilidad, de mi dolor, de mis miedos y angustias, de la tristeza que a veces me invade, me dirijo a ti confiado en tu continua intercesión.  Tú, tan unida a Jesús, sostenme para que viva sin perder el ánimo, la fe y la alegría.


Avemaría


Hoy quiero traerte, Madre, la flor de mi servicio a los demás.  No quiero vivir para mí mismo, para mis egoísmos e intereses.  Que aprenda de ti, María, a -en todo- amar y servir.


Ave María purísima,

sin pecado concebida



6.  MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA



Santa María, Madre de la Iglesia, mírame a mí, uno de esos discípulos que Jesús te ha encomendado que me cuides. No dejes que mis ojos se detengan críticamente en los pecados de la comunidad cristiana, de lo Iglesia; ayúdame, madre, a amar a la Iglesia como un don de Dios, ayúdame a ser yo piedra viva de este templo santo de Dios.


Avemaría


Hoy quiero traerte, Madre, la flor de mi compromiso por vivir la fe en comunidad.  Que entienda, de tu mano, ue no puedo vivir solomi fe; que sin los otros, mi fe se agota y se pierde.


Ave María purísima,

sin pecado concebida





5.  MARÍA, ASUNTA AL CIELO






Madre mía santísima, ayúdame a entender la buena noticia que encierra tu Asunción:  que mi pecado, mi egoísmo y las heridas que hoy me dañan y me rompen, no son parte esencial de mi ser; que un día yo también participaré plenamente de esa Vida que no acaba.


Avemaría


Hoy quiero traerte, Madre, la flor de mi fe en la resurrección:  que mis dudas, mi debilidad o el sufrimiento por la muerte de mis seres queridas, no hagan temblar lo que sé bien:  que estoy llamado a la vida eterna.



Ave María purísima, 

sin pecado concebida 


4.  MARÍA, MADRE INMACULADA



María, madre mía, tú concebida sin pecado original, no estás lejos de mí, como un ser excelso que nada tiene que ver conmigo.  No.  Toda tu vida, tu existencia maravillosa, es signo de lo que estoy llamado a ser.  Que acompañado por ti, Madre, no me aleje nunca del Dios de la Vida.


Avemaría


Hoy quiero traerte, Madre, la flor de mi fe en tu Inmaculada Concepción.  Que esta verdad, Madre, y tu presencia cercana, me recuerden siempre que mi destino no es el pecado  y la oscuridad sino una vida plena y feliz.



Ave María purísima,

sin pecado concebida.



3.  MARÍA, VIRGEN Y MADRE




Santa María Virgen, Dios ha obrado maravillas en ti.  Y Tú te has fiado de Él, Tú te has dejado hacer por Él completamente, sin reservas.  Madre, hoy te pido que me ayudes a abrir mi corazón a la acción de Dios, a confiar en Él, a dejarme transformar, modelar y guiar por Él.


Avemaría


Hoy quiero traerte, Madre, la flor de un corazón limpio, que se aleje del egoísmo, el rencor y la búsqueda de mi mismo.  Que aprenda de ti, María, a  dejar actuar a Dios en mí.


Ave Maria purísima,

sin pecado concebida






2.  MARÍA, MADRE NUESTRA



Señor Jesús, gracias por el inmenso regalo que me ha hecho al darme como madre a tu propia madre.  María, hoy me presento ante ti como hijo necesitado de tu intercesión, de tu cuidado, de tu ternura, de tu amor.  No me dejes nunca de tu mano, Madre mía.


Avemaría


Hoy quiero traerte, Madre la flor de mi maternidad, de mi paternidad, de mi cuidado; Tú me invitas hoy a que cuide a los que tengo cerca.  Que aprenda de ti, María, a cuidar y amar a los demás como Tú lo haces conmigo.


Ave María purísima,

sin pecado concebida



1.  MARÍA, MADRE DE DIOS




María, Madre de Dios, con tu SÍ generoso e incondicional, como tu fidelidad absoluta a la voluntad de Dios, hiciste posible que se realizara la obra más bella, más honda, más infinita, de todos los tiempos:  la encarnación del Hijo de Dios.  Por tu SÍ fuiste hecha Madre de Dios.



Avemaría



Hoy quiero traerte, Madre, la flor de mi devoción a Ti, de mi amor por Ti.  Porque sé que estando contigo, María, estoy con Jesús; porque sé que, amándote a Ti, mi amor por tu Hijo crecerá más y más.


Ave María Purísima,

sin pecado concebida

















jueves, 2 de mayo de 2013

MARÍA AUXILIADORA EN EL AÑO DE LA FE (2)





Honor
 
Una palabra de honor es suficiente entre personas honradas. Dios había comprometido su Palabra de Honor, durante muchos siglos, de enviar un Salvador. El Pueblo de Dios, a pesar de las dificultades que tuvo que pasar, tuvo fe en que Dios cumpliría su Palabra.
Un día maravilloso, un Ángel se apareció a María para anunciarle que Dios quería cumplir su promesa. Y la quería cumplir precisamente en Ella, que siempre había tenido una fe total en Dios. María sintió el asombro de que esa promesa se iba a cumplir en Ella.
Lo que Dios nos promete se cumple siempre, aunque sea de modo insospechado. ¿Quién hubiera imaginado que el Hijo de Dios se iba a hacer hombre en el seno de la humilde Virgen María?

 
FLOR: Fíate de Dios. Lo que Él nos promete se cumple siempre
 
 
 
 
AGRADECEMOS DESDE ESTE HUMILDE RINCÓN LA DIVULGACIÓN DE LA IMAGEN DE NUESTRA PATRONA POR ESPAÑA EN EL  MES DE MAYO DEL AÑO DE LA FE

miércoles, 1 de mayo de 2013

MARÍA AUXILIADORA EN EL AÑO DE LA FE (1)





 
 
El Año de la Fe
 
Un regalo barato, y que dura un año entero, es un calendario. ¡Cuántas sorpresas se esconden en sus 365 días!
Aprovechando la magia del año, se han organizado el Año del Agua, el Año de la Alimentación. La Iglesia celebra Años Santos. Y ahora, por iniciativa del papa Benedicto XVI, el Año de la Fe.
El Papa nos invita a todos a vivir la fe hasta el fondo del alma y a anunciarla. Hemos de poner a Dios en medio de nuestro corazón, de nuestra familia, de la sociedad en que vivimos. La Virgen llevó en su seno a Jesús, el Hijo de Dios hecho Hombre. Así, Ella estaba llena de Dios. Para María toda la vida fue el Año de la Fe, el Año de la Esperanza y el Año de la Caridad. Ella es nuestra Auxiliadora para vivir cada día la fe.


FLOR: Pide al Espíritu Santo que aumente cada día tu fe cristiana.