¡¡MARÍA SIEMPRE CONTIGO Y TÚ SIEMPRE CON MARÍA!!
3. MARÍA, VIRGEN Y MADRE
Santa María Virgen, Dios ha obrado maravillas en ti. Y Tú te has fiado de Él, Tú te has dejado hacer por Él completamente, sin reservas. Madre, hoy te pido que me ayudes a abrir mi corazón a la acción de Dios, a confiar en Él, a dejarme transformar, modelar y guiar por Él.
Avemaría
Hoy quiero traerte, Madre, la flor de un corazón limpio, que se aleje del egoísmo, el rencor y la búsqueda de mi mismo. Que aprenda de ti, María, a dejar actuar a Dios en mí.
Ave Maria purísima,
sin pecado concebida
2. MARÍA, MADRE NUESTRA
Señor Jesús, gracias por el inmenso regalo que me ha hecho al darme como madre a tu propia madre. María, hoy me presento ante ti como hijo necesitado de tu intercesión, de tu cuidado, de tu ternura, de tu amor. No me dejes nunca de tu mano, Madre mía.
Avemaría
Hoy quiero traerte, Madre la flor de mi maternidad, de mi paternidad, de mi cuidado; Tú me invitas hoy a que cuide a los que tengo cerca. Que aprenda de ti, María, a cuidar y amar a los demás como Tú lo haces conmigo.
Ave María purísima,
sin pecado concebida
1. MARÍA, MADRE DE DIOS
María, Madre de Dios, con tu SÍ generoso e incondicional, como tu fidelidad absoluta a la voluntad de Dios, hiciste posible que se realizara la obra más bella, más honda, más infinita, de todos los tiempos: la encarnación del Hijo de Dios. Por tu SÍ fuiste hecha Madre de Dios.
Avemaría
Hoy quiero traerte, Madre, la flor de mi devoción a Ti, de mi amor por Ti. Porque sé que estando contigo, María, estoy con Jesús; porque sé que, amándote a Ti, mi amor por tu Hijo crecerá más y más.
Ave María Purísima,
sin pecado concebida


