La mañana fría del 11 de Enero nos despertó con un sobresalto: habían entrado en tu casa, habían profanado todo el amor de los pozocamineros de buen corazón, abriendo el Sagrario y bajando tu imagen al suelo para quitarte la aureola de estrellas que adornaba tu figura. A tu Hijo lo dejaron, otra vez caído, en el suelo de la sacristía.
Impresionante ver esparcido por el suelo todo lo que queda de Amor. Impresionante ver tu Imagen Sagrada y tan querida, posada en la alfombra verde que sabe de tantas oraciones de monjas franciscanas y misoneras y que desde 2010, da calidez a tu Altar por Navidad.
El día 17 del mismo mes, otra vez por la mañana, se volvió a encontrar, en la puerta de tu casa, la aureola, destrozada y el copón sin tapadera. Ambas piezas se encuentran en Sevilla desde el día 20. Al copón se le está confeccionando una tapadera nueva, para seguir guardando a Jesús Sacramentado en el Sagrario. La aureola no tiene solución viable.
Que pena, Señora, verte sin tus estrellas... Por encima del valor material, ¿quién pone precio al amor de todo un pueblo hacia su Madre? Ya soñamos con verte de nuevo con una ráfaga de estrellas el próximo 24 de Mayo...
AUXILIADORA NUESTRA, aunque te quitaran de tu retablo, nunca te arrancaran del corazón del pueblo, donde siempre eres la Reina.
REINA DE POZO DEL CAMINO, te traeremos una corona cuajada de corazones para que luzcas la mejor prenda de nuestro amor.
¡¡Ay, si cada uno fueramos una estrella para estar siempre a tu vera!!