lunes, 6 de abril de 2026

MARTES SANTO EN EL PRIMER AÑO DEL PONTIFICADO DEL PAPA LEÓN XIV (31/MAR/2026)




VIACRUCIS SEMANA SANTA






Tú eres santo, Señor Dios único, que haces maravillas.

Tú eres fuerte, tú eres grande, tú eres Altísimo.

Tú eres Rey omnipotente.

Tú eres Padre santo, Rey del cielo y de la tierra.

Tú eres Trino y Uno, Señor Dios de los dioses.

Tú eres el Bien, todo el Bien, el sumo Bien, Señor Dios vivo y verdadero.

Tú eres Amor, tú eres Caridad.

Tú eres Sabiduría, tú eres Humildad, tú eres Paciencia.

Tú eres belleza, tú eres Seguridad, tú eres Paz.

Tú eres Gozo y Alegría, tú eres nuestra Esperanza.

Tú eres Justicia, tú eres Templanza, tú eres toda nuestra Riqueza.

Tú eres Belleza, tú eres Mansedumbre.

Tú eres Protector, tú eres nuestro Custodio y Defensor.

Tú eres Fortaleza, tú eres Refugio.

Tú eres nuestra Esperanza, tú eres nuestra Fe.

Tú eres Caridad, tú eres nuestra Dulzura.

Tú eres nuestra Vida eterna, grande y admirable Señor,

Dios Omnipotente, misericordioso Salvador.



ESCRITOS DE SAN FRANCISCO DE ASÍS



























MISA







































 

domingo, 5 de abril de 2026

DOMINGO DE RAMOS DE 2026, PRIMER AÑO DEL PONTIFICADO DEL PAPA LEÓN XIV (29/MAR/2026)

 






Así como entonces el Señor entró en la Ciudad Santa a lomos del asno, así también la Iglesia lo vería llegar siempre nuevamente bajo la humilde apariencia del pan y del vino.

Benedicto XVI








































































































Se acallarán los gritos de la muchedumbre del domingo de Ramos.  El mismo Hijo del hombre se verá obligado al silencio de la muerte..., lo bajarán de la cruz, lo depositarán en un sepulcro, pondrán una piedra a la entrada y sellarán la piedra.  Sin embargo, tres días más tarde esta pieda será removida...

Así, esa "piedra removida" gritará, cunado todos callen.  Gritará.  Proclamará el misterio pascual de Jesucristo.  Y de ella recogerán este misterio las mujeres y los apóstoles, que lo llevarán con sus labios por las calles de Jerusalén y, más adelante, por los caminos del mundo de entonces.  Y así, a través de las generaciones, "gritarán las piedras".



San Juan Pablo II