martes, 21 de julio de 2026

CALENDARIO LITÚRGICO PARROQUIAL DÍA A DÍA




JULIO, 2026 


22  Mié  No hay Eucaristía





24  Vie  Conmemoración mensual de María Auxiliadora.  Vísperas de Santiago Apóstol, Patrón de España.  Manifiesto (19.30h).  Misa (20.00h)


26  Dom  XVII Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)


29  Mié  Santos Marta, María y Lázaro. Rosario (19.30h).  Misa (20.00h).  Intención:  José Miguel Mora C. (+) y María Ojeda P. (+29/06/2026)




AGOSTO 2026



02  Dom  XVIII Dom del tiempo ordinario.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)


05  Mié  Dedicación Basílica Santa María la Mayor.  Rosario (19.30h).  Misa (20.00h).  Intención:  Regla Perera (+ aniversario), Francisco Rodríguez M.  (+aniversario)


09  Dom  XIX Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)


12  Mié  Feria.  No hay Eucaristía :-(







15  Sáb  Solemnidad Asunción de la Virgen María.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)


16  Dom  XX Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)


19  Mié  Feria.  Rosario (19.30h).  Misa (20.00h)


23  Dom  XXI  Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)






24 Lun  Conmemoración mensual de María Auxiliadora.  Rosario (19.30h).  Misa (20.00h)


26  Mié  No hay Eucaristía :-(


30  Dom  XXII Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)



PROGRAMACIÓN NO EXENTA DE CAMBIOS

ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 20/07/2026


















¿Qué Virgen prefiere usted? ¿La del Carmen?





¿Qué Virgen prefiere usted? ¿La del Carmen?





Imagen tomada de internet



Pbro. José Juan Sánchez Jácome / ACN.- En otros tiempos algunos críticos se quejaban de que el arte barroco, especialmente en México, insistiera mucho en escenas de sufrimiento, pues se representa a Jesús, algunos episodios bíblicos, a los santos y a la Santísima Virgen María con semblante de dolor, y en esas imágenes barrocas no faltan las llagas, las lágrimas y la sangre.


Algunos decían que era muy exagerado insistir en la parte del sufrimiento, como si fuéramos un pueblo que se quedó estancado en el viernes santo y no llegó a la resurrección; como si fuéramos un pueblo que se quedó en la cruz y no ha llegado a la luz de Jesús.


Sin embargo, no ha cambiado nuestra situación de ser un pueblo que sufre, que sigue viviendo en la injusticia y la violencia, por lo que estas imágenes siguen siendo un referente que infunde consuelo, fortaleza y esperanza, para responder de manera cristiana a esta realidad de dolor.


Nuestro pueblo, de manera especial, se ha identificado estrechamente con la Santísima Virgen María de quien recibimos auxilio e inspiración. Ayuda todos necesitamos, no somos perfectos, no estamos acabados, sino que precisamos de los demás. Hasta en las cosas más elementales necesitamos ayuda.


Por desgracia, algunos se sienten autosuficientes y viven como si no necesitaran de los demás. Piensan que pueden resolver solos sus necesidades y se cierran a reconocer el apoyo tan necesario de los demás. Pero muy pronto la necesidad nos regresa a la realidad, ya que se requiere siempre la colaboración de los demás.


En las necesidades de todos los días vamos encontrando, gracias a Dios, a personas que nos apoyan, que se preocupan y que están pendientes para brindar su apoyo. Estas personas hacen más ligera nuestra vida. Por eso, tenemos que fomentar la caridad y la humildad para estar disponibles ante las necesidades de los demás.


Sin embargo, hay una ayuda más urgente y más apremiante que también se va ofreciendo en la vida. Hay momentos que necesitamos no solo ayuda, sino socorro, auxilio pronto; necesitamos de quien nos rescate y defienda urgentemente. Necesitamos que alguien nos sostenga para que no sigamos cayendo; que enjugue nuestras lágrimas y que nos fortalezca para que, a pesar del dolor más grande, no le perdamos el sentido a la vida.


En las emergencias y tragedias es donde más se manifiesta que no podemos solos, que nos confiamos incondicionalmente al otro, que necesitamos con urgencia un refugio y que yacemos en busca de amparo.


Eso reconocemos en María, pues cuando ya no sabemos a dónde ir, cuando se han agotado nuestras fuerzas, ahí está la madre para rescatarnos y sostenernos en la lucha de la vida. María nos acoge y nos hace ver que estamos seguros en sus manos.


Los títulos y advocaciones marianas profundizan en su sufrimiento y en la fortaleza que nos ofrece en esos momentos de dolor. De ahí que la invoquemos como: la Virgen de los desamparados, nuestra Señora del refugio, la Virgen de la soledad, el Perpetuo socorro, la Virgen de los dolores y Auxilio de los cristianos, entre tantos otros títulos.


El pueblo de Dios ha contemplado a María a través de sus lágrimas y sus sufrimientos, llamándola con estos títulos que establecen una conexión íntima con el pueblo que sigue sufriendo, pero que mantiene su esperanza en el Señor.


María, desnudo y despojado de su dignidad, sostuvo al Niño Jesús en Belén. Y, desnudo y despojado de su humanidad y dignidad, sostuvo a Jesús en el Calvario. En una de sus obras, el P. José Luis Martín Descalzo se refiere a ella como: “Virgen experta en penas, sabia en dolores, maestra en el sufrir, conocedora de todas las espadas”.


María es una madre que se conmueve ante nuestro dolor y nunca nos deja solos. Como lo hizo con Jesús, sigue estando junto a sus hijos a la hora del sufrimiento y de la oscuridad. Porque esa es la fe que hemos heredado, el testimonio que tantas generaciones y comunidades cristianas nos dan acerca de María.


Por eso, nunca dejen de acudir a ella; nunca duden tocar el corazón de María y recargar su dolor en las benditas manos de María, que es “Virgen experta en penas, sabia en dolores, maestra en el sufrir, conocedora de todas las espadas”.


Además de exaltarla y reconocerla como una reina, la reconocemos y buscamos como nuestro refugio, auxilio, defensa y perpetuo y eterno socorro. Así acudimos a ella, así la reconocemos y celebramos.


Decía Chesterton que: “Cada generación busca su santo por instinto, y no es lo que el pueblo quiere, sino lo que el pueblo necesita”. Dios permitió que, en los inicios de la historia de la Iglesia, cuando había mucho odio y persecución, surgieran los mártires, esos hombres y mujeres que no le negaron nada a Cristo y que estuvieron dispuestos a derramar su sangre por el evangelio.


En otro tiempo, cuando reinaba la corrupción, la descomposición y el desorden en la sociedad, Dios hizo surgir a una pléyade de hombres y mujeres que plantaron cara a la sociedad y se fueron a vivir al desierto, convirtiéndose en padres y madres del desierto. Al irse al desierto, ante tanta corrupción y desorden, lograron que la gente los fuera a buscar y se inconformaran de vivir en la corrupción y en la mentira. Se convirtieron así en guías espirituales y en un gran estímulo para retomar la fe cristiana.


Hubo otro tiempo en que había mucha ostentación y lujos, y la Iglesia se iba olvidando de los pobres. En un tiempo así Dios hizo surgir a San Francisco de Asís y las órdenes mendicantes que renovaron la vida cristiana y volvieron la mirada a los pobres, enfermos y necesitados. Porque cada generación busca a los santos por instinto.


Nuestra generación por instinto busca a esos santos que son compasivos, cercanos, amables, misericordiosos, que están siempre dispuestos a socorrer en tiempos críticos, precisamente como María.  Nuestra generación tiene tanta necesidad de esta madre. Delante de estas penas y sufrimientos tenemos a una mujer con la que nos identificamos y que no pasa de largo ante el sufrimiento de sus hijos.


Dice Francisco Fernández-Carvajal que: “Nuestras penas y dolores pierden su amargura cuando se elevan hasta el Cielo. Poenae sunt pennae, las penas son alas, dice una antigua locución latina. Una enfermedad puede ser, en algunas ocasiones, alas que nos levanten hasta Dios”.


María nos levanta de nuestras caídas, sufrimientos y desánimos y nos eleva a las cosas de Dios. Que seamos una generación que busque más a María, que no se olvide que tiene una madre y que en los momentos de desesperación acudamos a ella como nuestro refugio, auxilio y protección.


De una manera simpática, como era su estilo, el cardenal Albino Luciani, que llegó a convertirse en el papa Juan Pablo I, se refirió a los nombres y títulos que le damos a la Virgen María para destacar sobre todo lo más importante en nuestra devoción a la santísima Virgen María que es la imitación de sus virtudes:


«Un día me preguntaron, ¡qué curiosas son estas almas piadosas!: “¿Qué Virgen prefiere usted? ¿La del Carmen? Porque, mire yo soy devota de la Virgen del Carmen”. Es gente sencilla y le respondí: “Si me permite usted un consejo, le sugiero la Virgen de los platos, cuencos y sopas”. Mirad que la Virgen se ha hecho santa sin visiones, sin éxtasis, se ha hecho santa con las pequeñas cosas de las labores domésticas. Lo que quiero decir es que hay que tener mucha devoción a la Virgen; rezar el rosario, confiar en ella, pero también hay que imitar sus virtudes. Así que no os canséis de recomendar la devoción a María».


Como prácticamente todos los meses del año, este mes de julio nos volvemos a encontrar con María Santísima, a través del inmenso cariño que le expresa nuestro pueblo, al celebrar a la Virgen del Carmelo que reina en nuestros hogares, procesiona por las calles y surca nuestros mares.


El cardenal Gomá se refiere al especial cariño que la Iglesia profesa a la Virgen del Carmen señalando: «El pueblo cristiano ha venerado a la Virgen del Carmen particularmente por medio del santo escapulario como a la Madre de Dios y nuestra, que se nos presenta con estas credenciales: “En la vida, protejo; en la muerte, ayudo; y, después de la muerte, salvo”».


Del escapulario también se dice:


“Fuerte armadura
De los combatientes,
La guerra está arreciando:
Extiende el auxilio
De tu Escapulario”.


Que estos versos de José María Pemán dispongan nuestro corazón para celebrar a la Virgen del Carmelo:


“¡Cargadores de la Isla,
mecedla con suavidad,
que lleváis sobre los hombros
a la Reina de la mar!…

Tú, cargador, que no sabes
rezar la Salve, quizás:
si cuando la saques, meces
el paso, con buen compás,
aunque no sepas la Salve,
Dios te lo perdonará…,
¡que mecer así a la Virgen,
ya es un modo de rezar!”







FUENTE:

https://infovaticana.com/blogs/sursum-corda/que-virgen-prefiere-usted-la-del-carmen/#:~:text=%C2%BFQu%C3%A9%20Virgen%20prefiere,modo%20de%20rezar!%E2%80%9D



lunes, 20 de julio de 2026

ESPAÑA, BICAMPEONA DEL MUNDO (19/JUL/2026)

¡¡FELICIDADES, 
ESPAÑA!!                                       





"Juntos somos más fuertes" 

Luis de la Fuente






domingo, 19 de julio de 2026

AGOSTO, 2026

 


AGOSTO 2026


02  Dom  XVIII Dom del tiempo ordinario.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)


05  Mié  Dedicación Basílica Santa María la Mayor.  Rosario (19.30h).  Misa (20.00h)


09  Dom  XIX Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)


12  Mié  Feria.  No hay Eucaristía :-(


15  Sáb  Solemnidad Asunción de la Virgen María.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)


16  Dom  XX Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)


19  Mié  Feria.  Rosario (19.30h).  Misa (20.00h)


23  Dom  XXI  Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)


24  Lun  Conmemoración mensual de María Auxiliadora.  Rosario (19.30h).  Misa (20.00h)


26  Mié  No hay Eucaristía :-(


30  Dom  XXII Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)




PROGRAMACIÓN NO EXENTA DE CAMBIOS

ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 20/07/2026



AGOSTO 2026 (impresión)

02  Dom  XVIII Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)

05  Mié  Dedicación Basílica Santa María la Mayor.  Rosario (19.30h).  Misa (20.00h)

09  Dom  XIX Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)

12  Mié  Feria.  No hay Eucaristía

 

15  Sáb  Asunción de la B.V.M.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)

 

16  Dom  XX Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)

19  Mié  Feria.  Rosario (19.30h).  Misa (20.00h)

23  Dom  XXI  Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)

 

24 Lun  Conmemoración mensual de María Auxiliadora.  Manifiesto (19.30h).  Misa (20.00h).

 

26  Mié  No hay Eucaristía

30  Dom  XXII Dom del t. o.  Rosario (10.00h).  Misa (10.30h)



 

PROGRAMACIÓN NO EXENTA DE CAMBIOS

ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 20/07/2026

Más información auxiliadora24.blogspot.com





jueves, 16 de julio de 2026

BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DEL MONTE CARMELO (16/JUL/2026)

 



Imagen tomada de internet.  Créditos a su autor.



Virgen que brillas con fulgor celeste,

Virgen y Madre, del Carmelo gloria,

hoy nuestro gozo tine en ti su centro

Reina y Señora.


Nube eliana que ternuras llueves,

cielos y tierra tus bondades cantan;

siempre el Carmelo te invocó y le diste

lluvia de gracias.


Sigue vertiendo tu caudal fecundo,

sigue luciendo, rutilante estrella;

sigue trazando en nuestra noche oscura

célica senda.


Nuna te alejes de este huerto tuyo

Virgen del Carmen, nuestra jardinera,

cuídanos, Madre, que queremos darte

flores más bellas.


Pues tus delicias en tu Carmen pones,

es nuestro anhelo siempre recrearte:

en el destierro y en la eterna patria,

Virgen del Carmen.


Gloria a la excelsa Trinidad divina,

que en alto cielo quiso coronarte; 

y que a nosotros nos da en ti, Sñeora,

próvida Madre.  Amén.

lunes, 13 de julio de 2026

TRIDUO DEL ALBA (16/JUL/2026)

 






TRIDUO DEL ALBA



A mi madre



  1. Día de coronación

Sobre el mar que le da su brazo al río
de mi país, te nombran capitana
de los mares, la voz de la mañana
y la sirena azul de mi navío.

Los faros verdes pasan su diana
por el quieto arenal del playerío.
Del fondo de la mar, el vocerío
sube, en tu honor -¡tin, tan!-, de una campana.

¡Campanita de iglesia submarina,
quién te tañera y bajo ti ayudara
una misa a la Virgen del Carmelo,

ya generala y sol de la marina!
La cúpula del mar, como tiara,
y como nimbo la ilusión del cielo.



  1. Día de amor y bonanza

Que eres loba de mar y remadora,
Virgen del Carmen, y patrona mía,
escrito está en la frente de la aurora,
cuyo manto es el mar de mi bahía.

Que eres mi timonel, que eres la guía
de mi oculta sirena cantadora,
escrito está en la frente de la proa
de mi navío, al sol del mediodía.

Que tú me salvarás, ¡oh marinera
Virgen del Carmen!, cuando la escollera
parta la frente en dos de mi navío,

loba de espuma azul en los altares,
con agua amarga y dulce de los mares
escrito está en el fiero pecho mío.



  1. Día de tribulación

¡Oh, Virgen remadora, ya clarea
la alba luz sobre el llanto de los mares!
Contra mis casi hundidos tajamares,
arremete el mastín de la marea.

Mi barca, sin timón, caracolea
sobre el tumulto gris de los azares.
Deje tu pie, descalzo, sus altares,
y la mar negra verde pronto sea.

Toquen mis manos el cuadrado anzuelo
—tu escapulario—, Virgen del Carmelo,
y hazme delfín, Señora, tú que puedes…

Sobre mis hombros te llevaré a nado
a las más hondas grutas del pescado,
donde nunca jamás llegan las redes.




Rafael Alberti, Generación del 27 (1902-1999)

Sonetos a la Virgen del Carmen




Fuente:  Aleteia

https://es.aleteia.org/2022/07/16/los-desconocidos-sonetos-de-rafael-alberti-a-la-virgen-del-carmen/