75 ANIVERSARIO

75 ANIVERSARIO
MAYO, MES JUBILAR

HORARIO MISAS EN NOVIEMBRE

24 Lun Conmemoración mensual de Mª Auxiliadora (18'00hs). Preside: Excmo. y Rvdmo. Sr. D. José Vilaplana Blasco, Obispo de Huelva.





25 Mar Rosario (17’30hs) y Santa Misa (18’00hs). Intención de la Misa: (+) José Mora Martín





27 Jue Rosario (17’30hs)





30 Dom 1er Domingo de Adviento (10’30hs). ONOMÁSTICA DE NUESTRO PÁRROCO.















OPERACIÓN "1 KILO DE AUXILIO": DESDE EL 24 DE NOVIEMBRE AL 8 DE DICIEMBRE. ¡¡COLABORA!!















jueves, 26 de noviembre de 2009

MAMÁ MARGARITA, MADRE DE DON BOSCO


Margarita Occhiena nació el 10 de abril de 1788 en Capriglio (Asti, Italia). Vivió en su casa hasta casarse con Francisco Bosco. Más tarde, se trasladó a Becchi. Después de la muerte prematura de su marido, Margarita, con 29 años, tuvo que sacar adelante a su familia ella sola, en un tiempo de hambruna cruel. Cuidó de la madre de Francisco y de su hijo Antonio, a la vez que educaba a sus propios hijos, José y Juan. Mujer fuerte, de ideas claras, decidida en sus opciones, observaba un estilo de vida sencillo y hasta severo. Se mostraba, sin embargo, amable y razonable en cuanto se refería a la educación cristiana de sus hijos. Educó a tres chicos de temperamento muy diferente sin mortificar jamás a ninguno de ellos ni intentar igualarlos a los tres.



Con un cariño especial acompañó a su hijo Juan en su camino hacia el sacerdocio y fue entonces, a sus 58 años, cuando abandonó su casita del Colle y le siguió en su misión entre los muchachos pobres y abandonados de Turín (1848). Aquí, durante diez años, madre e hijo unieron sus vidas con los inicios del trabajo salesiano. Ella fue la primera y principal cooperadora de Don Bosco y, con su amabilidad hecha vida, aportó su presencia maternal al Sistema Preventivo. Fue así como, aún sin saberlo, llegó a ser la "co-fundadora" de la Familia Salesiana, capaz de formar a tantos santos como Domingo Savio y Miguel Rua. Era analfabeta pero estaba llena de aquella sabiduría que viene de lo alto, ayudando, de este modo, a tantos niños de la calle, hijos de nadie. Consumió su vida en el servicio de Dios, en la pobreza, la oración y el sacrificio.


Murió a los 68 años de edad, en Turín, el 26 de noviembre de 1856.